Quizá hoy no tengo el día adecuado. El tema es que investigando sobre rap, trap, música urbana europea, nuevas tendencias… me he encontrado con “Rin”, un alemán que está teniendo bastante tirón últimamente. Es joven, es fresco, lleva buen peinado, se sabe los gestos… ya sabes a qué me refiero.

Contexto

Es cierto que Stuttgart, su ciudad, no es conocida especialmente por su escena musical independiente, sin embargo ha dado alguna perla como este Rin o como Nimo. Más allá de mi gusto personal, hay cosas evidentes a nivel de producción y repercusión que hacen que estos artistas sean reconocidos. El hit de Rin hasta la fecha es Monicca Bellucci, pero volvemos a lo de siempre. Seguimos metidos en una corriente donde el resto del mundo occidental se traga lo que viene de Estados Unidos a ciegas. Simplemente cambia de idioma y copia; y copia peor: Gestos, vocabulario, ropa… Este drama generalizado no quita para que me haya escuchado como 20 veces en 2 días su tema “Bros”, que me flipa, pero me da pena a la vez:

Autenticidad

Se le define como rapero en las revistas especializadas, pero cada vez se está fundiendo ese termino con el de cantante, cantautor y músico… en este caso, es cierto que Rin tiene sus estrofas, más duras, pero es un cantante de música urbana; esa sería mi definición. ¿Qué necesita alguien para ser único? ¿Hubieran existido Rin ó C. Tangana sin Drake? ¿Cuánto de lo que suena en todo el pop-rock (si es que ese término define un género) actual occidental no tiene influencia de Bowie, Dylan, The Beatles o Bruce Springsteen? ¿Hasta dónde se considera algo una copia? ¿Cuánto tiene que ver esto con la globalización? ¿Es bueno o malo?

Skrt, skrrrrrrrttttt

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