Hoy os queríamos traer la que consideramos que es la profesión más rentable dentro del mundo de la música: El técnico de sonido.

¡Calma! No enciendan aún sus hogueras ni alcen las azadas para condenar a este pobre escritor. Tenemos una justificación.

El técnico de sonido, “solamente” necesita tres cosas:

  • Una buena formación.
  • Un poco de práctica.
  • Gusto.

La profesión más rentable de la música

En lo relacionado con la formación , el misterio es poco. Basta elegir una buena escuela donde la relación calidad-precio sea lo adecuada. Por ejemplo, y para que no se diga que no nos mojamos, el Curso de Técnico Superior en Sonido en la Escuela CES sería un caso perfecto. Con una buena base académica todo es infinitamente más fácil: contactos, equipos, detalles, metodologías de trabajo…

Por el lado de la práctica es más que obvio, debes ir de técnico a todos los sitios y ver qué se cuece. Al menos al principio. Saber torear en muchas plazas diferentes y con equipos distintos es parte de la clave para que un técnico sea bueno o no. La versatilidad, la capacidad de adaptación y el gusto, claro.

Un técnico de sonido que cumpla estos requisitos lo tiene fácil para dedicarse profesionalmente a ello. ¿Cómo? Pues de varias maneras:

  • Ser técnico de sala: la gente escucha música en directo y quiere seguir escuchándola. Para este menester, se necesita y es rentable que las salas tengan una persona de confianza que conozca el equipo y que sepa como suena la sala para que cada noche sea una fiesta y no un drama. La primera persona que entra en una sala que se quiera relacionar con la música es el técnico de sonido y por supuesto, entra cobrando, no como los grupos.
  • Ser técnico de un grupo: hay varios niveles de profesionalización en la música. Tengamos en cuenta que cada pueblo de cada rincón de España tiene sus fiestas, sus encuentros culturales, sus conciertos y sus festivales. Bien, un grupo, una orquesta o una banda pueden ir a taquilla o a caché y hacer más o menos dinero. Pero el que va a cobrar sea cual sea la entrada, es el técnico de sonido. Y eso es un gusto.
  • Montar o trabajar para un estudio: quizá de las salidas más sacrificadas, pero también de las más satisfactorias porque puedes desarrollar tu propia empresa a base de comprar el equipo que quieras, grabar a los grupos que quieras, o puedas, y entregar mezclas y masters además de las grabaciones. Esta es una de las caras más bonitas de ser técnico, la de la parte creativa de la mezcla, pero como decimos, de las más sacrificadas.
  • Ser profesor: ya que la demanda de puestos profesionalizados está en aumento, la enseñanza se empieza a convertir también en una salida interesante para técnicos que profundicen en el conocimiento.

Con todo esto queremos decir que te dejes de tonterías, te formes y disfrutes de la música. Sin técnicos de sonido no hay música y sin música, la vida es una mierda.

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