Son prácticamente inagotables las cantidades de estudios en materia de cómo la música ayuda a nuestro cuerpo a defenderse y a estar mejor. Algunos más creíbles que otros. Nosotros nos vamos a fiar del Wall Street Journal, de The Guardian y de la propia experiencia para lo que vamos a contar.

Es cierto que varios de estos estudios y de lo que se puede encontrar por la red se ciñen a un lenguaje científico y quizá demasiado técnico. Este punto es en el que nosotros nos diferenciamos, acercando esas conclusiones científicas al terreno más concreto y tangible, como en este caso, el tema que nos ocupa: el insomnio.

La música ayuda a curar el insomnio
El ansia del despertador | Fuente

La música ayuda a curar el insomnio: se ha demostrado que el sueño es una cuestión de patrones y de rutina. Tu “memoria muscular y cerebral” por decirlo en términos comprensibles, sabe cuando tiene que dormir y se duerme si le enseñas a hacerlo con una rutina. Al igual que un jugador de baloncesto utiliza su memoria muscular y su rutina para meter un tiro libre sin que la presión le afecte. Establecer unos patrones de rutina horaria es básico. Con este propósito, una media hora de música clásica tranquila antes de dormir, puede ayudar a re-establecer nuestros patrones de sueño de manera mucho más rápida. Un poco al estilo perros de Paulov, si.

El efecto de la música es nuestro cuerpo es como tener una farmacia en la que podemos ir elegiendo y produciendo fármacos que nos ayudan a lidiar con los desafíos de la vida. Así de contundente y así de simple. Desde cosas que parecen obvias como que la música alta y rítmica aumenta nuestro nivel de adrenalina y eso nos puede ayudar a no dormirnos si vamos conduciendo, a lo que mencionamos arriba, donde la música está actuando en el sentido inverso.

Pero no solo eso. Hay muchas más cosas locas que la música puede conseguir. Por ejemplo: Se sabe que los compradores gastan más dinero en tiendas en las que ponen música clásica. O un ejemplo de acción cooperativa: Cantar algo en grupo en un festival o en una fiesta o donde sea nos ayuda a crear lazos con quienes cantamos debido a las generación de oxitocina que se produce en nuestro cuerpo (químico que también generamos cuando estamos teniendo sexo, entre otras cosas).

Gente cantando en Glastonbury
Gente cantando en Glastonbury | BBC

En fin, que desde aquí, desde lawebdelacultura.com recomendamos encarecidamente el uso indiscriminado de música prácticamente a todas horas. ¡Ah! Y con cascos si vas en el metro por favor, no haría falta dar la turra tampoco.

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