Bunbury Madrid

Tras un año sin pisar la capital, Enrique Bunbury volvía cargado de Expectativas para ofrecer su nuevo espectáculo en el Wizink Center. La cuarta parada del tour que le tendrá ocupado una buena temporada. No eran para menos las ganas después del lanzamiento de un disco que, a priori, ha tenido bastante buen recibimiento.

Bunbury
Bunbury en el Wizink Center de Madrid | Fuente.

Comienza el show

Pasan las 21:00 y encendemos motores con la introducción instrumental de Supongo, último tema del disco, mientras salen a las tablas Los Santos Inocentes y el mismo Bunbury. Era de esperar que diera así paso al arranque de Expectativas, con La ceremonia de la confusión y La actitud correcta, pero vamos al pero: falta de potencia.

Viene pasando hace tiempo que en recintos similares al palacio y en algunos festivales, a menos que estés en las primeras filas, el sonido se queda corto. No queremos reventar los tímpanos a nadie, y en este caso no era un concierto de metal extremo para volar pelucas, pero si al empezar el primer tema puedes hablar con tu acompañante sin levantar la voz, algo no va como debería.

No obstante, justo después suena Cuna de Caín y Dos clavos a mis alas y se nos pasa la tontería del sonido.

Bunbury Madrid
Bunbury en el Wizink Center de Madrid

Nuevo tour: nueva producción

Es habitual en las giras de Bunbury que adapten las canciones antiguas al estilo de las nuevas. Es decir, que la instrumentación y arreglos de todo el repertorio sean acordes al último lanzamiento, o con un aire totalmente distinto respecto a tours anteriores. En esta ocasión, por ejemplo, contamos con un nuevo miembro. Santi del Campo, al saxo, que aporta su instrumento a canciones que nunca tuvieron vientos.

Esto es de agradecer, porque en más de una ocasión poco tienen que ver las adaptaciones con las originales, y te llevas una buena sorpresa cuando oyes las primeras frases. El primer ejemplo claro del concierto sería El anzuelo, con un ritmo de Jorge Rebenaque a los teclados que nadie reconocería todavía.

Santi del campo
Santi del Campo en el vídeo de «La actitud correcta«

Héroes, Héroes, y más Héroes

Otra guinda es que siempre suele caer alguna de Héroes del Silencio. Nadie le dice que no a eso. Pero ojo, porque esta vez eran cuatro. Empezando por un El mar no cesa que cesó de buena manera, un Héroe de leyenda que vaya si lo era, un conocido Mar adentro de la anterior gira, y rematando con un Maldito duende con bajada del escenario incluida. Poco más que añadir. ¿No?

Clásicos demasiado clásicos

Quizá por haber ido a conciertos de prácticamente todas las giras, muchos acabamos hartos de algunas canciones míticas que, por una vez o dos, podrían quedarse en un cajón para poder rescatar otras muchas. Es un mal sabido el tener que tocar unos cuantos “hits” obligatoriamente para que los fans no se te echen encima. Pero tratándose de Bunbury, tiene clásicos de sobra en su discografía para ir renovando cierta parte del repertorio. Y más aún, tiene personalidad de sobra para hacer lo que le salga de los Flamingos.

El extranjero, Infinito, Lady Blue, El hombre delgado que no flaqueará jamás, Hay muy poca gente, etc. No les ha dado descanso en muchos años. Si las toca otra vez, las vamos a cantar igual, pero si saca un par de ellas o tres de la lista y lo rellena con algo curioso e inesperado, pues oye, más contentos que unas castañuelas.

Bunbury Madrid
Bunbury en el Wizink Center de Madrid.

¿Más Expectativas?

Por suerte o por desgracia y según para quién, sólo sonaron tres canciones más del disco. Parecemos tontos, totalmente intachable; Bandeja de plata, y La constante, con la que cerró la noche. El resto se cubrió con otras habituales como Los habitantes, El rescate, Despierta, Más alto que nosotros sólo el cielo, De todo el mundo, Que tengas suertecita y , entre las ya mencionadas.

Resumiendo

Dos horas y cuarto de un concierto al que, por muy tontos que nos pongamos, pocas pegas más podríamos ponerle. Una se las cosas que no hace a Bunbury un músico cualquiera es que se empeña en evolucionar. Cada disco y cada gira tienen un aire totalmente nuevo. Pueden gustarnos o no, pero nunca tendremos la sensación de que nos hace tragar lo mismo una y otra vez, como lamentablemente pasa con otros tantos.

Esperamos verle de vuelta en España dentro de unos meses. Y puestos a pedir, con un de sorpresas bajo el brazo.

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