El sector textil está que no se aguanta ni el mismo. En los últimos años el proceso de consumo ha cambiado notablemente. Lo que conlleva una producción masiva y una pérdida del valor de las prendas. El planeta nos pide a gritos STOP! Quizá deberíamos de escucharlo y empezar a cambiar estos nuevos/malos hábitos.

Al principio sonaban movimientos o proyectos (como el 333) en busca de una concienciación. De un equilibrio con el planeta. La industria textil es de las más contaminantes. Pero ha pasado de ser algo esporádico, a una realidad. Todas las marcas emergentes de moda tienen este mandamiento como el primero: Consumo responsable. Los gigantes de la industria no se quedan atrás. Cada vez más campañas de sostenibilidad, de tejidos friendly con el medio ambiente, de políticas sociales…

Con la aparición del prêt-à-porter, la moda evolucionó en un monstruo capaz de producir toneladas de ropa. Nosotros, consumidores, capaces de devorarla. Este ciclo imparable ha hecho que no mantengamos ninguna prenda de una temporada a otra en nuestro armario. Incluso hemos llegado a encontrar prendas guardadas con la etiqueta que se nos había olvidado que teníamos. Amigos, somos estúpidos. Ya no solo por la pérdida de dinero que supone para la economía individual, sino porque se nos ha ido de las manos. Esa capacidad de consumir vorazmente ha hecho que perdamos los valores.

El marketing y las tendencias tampoco ayudan. Cada vez el estilo cambia más rápido, cada vez más necesidad de llevar lo último. Pero ¿quién tiene la culpa? ¿Él que lo crea o el que lo consume? Pues obviamente, los dos. No te dejes arrastrar por este tsunami del consumo. Piensa fríamente antes de comprar por comprar. Recuerda esto porque en un par de semanas nos van a freír los ojos con carteles rojos de rebajas y nos vamos a volver locos.

¿Qué puedes hacer tú como consumidor? Sé responsable. Compra menos y compra mejor. Fíjate en la calidad. Da valor a las prendas. Está de más decir que lo barato sale caro. Pero un momento, eso no significa que ahora tengamos que gastarnos 300 euros en un vaquero si los hay a 30 euros. Lo que hay que hacer es no comprarse 3 vaqueros porque sumen el precio de uno. Compra lo que necesites y lo que te guste. Pero con un criterio. Tenemos tantas cosas que no les damos el valor que tienen. ¿Te parezco tu abuelo echándote alguna charlita cuando eras pequeño? -“Ahora tenéis tantas cosas. Antes con dos muñecos teníamos de sobra…”- Pues una cosa os voy a decir: Sabe más el diablo por viejo que por diablo.

A raíz de este giro hacia la sostenibilidad, han aparecido nuevos negocios. Las tiendas de segunda mano pasan a ser “talleres”. Cada vez vemos más el reciclado o arreglo de prendas. ¿Estás seguro que quieres deshacerte de ese abrigo con el que has sido muy feliz durante mucho tiempo porque se haya roto el forro? ¿Te compensa comprarte otro? Si la respuesta es no, no lo dudes. Repáralo. En España, aun estamos un poco a la cola de este tipo de negocios. Nos gusta hacernos de rogar. En verdad, los talleres existen pero hasta que no les demos un aire moderno, sabemos que no van a despuntar. Pero una cosa es segura, hay alternativas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.