Tanto en Rebelión en la granja como en 1984, Orwell nos introduce en diferentes situaciones donde se pone de manifiesto el “doblepensar” y la siempre actual Ley del Embudo, “La parte ancha para mí y la estrecha para ti, o al revés, según me interese”. Asimilable a refranes como el “donde dije digo, digo Diego”, o el “Como no soy río, me vuelvo cuando quiero”.

Medidas de embudo
Medidas de embudo

Pero seamos justos con el Embudo, importante herramienta donde las haya, que por sus cualidades y grandes utilidades ha formado parte de nuestra vida cotidiana y profesional a lo largo de los tiempos. Embudos los hay de muchos tamaños, fabricados con diferentes materiales y con múltiples aplicaciones. Ver wikipedia. Eso sí, todos tienen algo en común, son fieles a su forma, tienen una parte ancha y otra estrecha, que ellos no entienden ni de interpretaciones ni de manipulaciones.

Bonsai de embudos | Irantzu Lekue
Bonsai de embudos | Irantzu Lekue

El lado ancho del embudo podría ser algo parecido a lo siguiente:

“Cuatro patas si, dos pies no” decían las ovejas en pleno subidón de rebeldía para satisfacción del Líder. “Todos los animales somos iguales” decían los cerdos líderes de la nueva era en la granja de Orwell. “Nuestros enemigos del este son malos muy malos; nuestros amigos del oeste son buenos muy buenos” decían los jefazos en 1984.“ Penalti clarísimo!!!!” dice mi amigo Pepe.

Con el progreso y la modernidad apareció el compañero perfecto para la Ley, el “NO ES LO MISMO”. Este recurso además de complementar, dota de una personalidad específica a la Ley, recuerden, “La parte ancha para mí y la estrecha para ti…”.

Nuevo orden mundial | Francesc Torres/Salt
Nuevo orden mundial | Francesc Torres/Salt

Y aquí, en la parte estrecha del embudo, es cuando Pepe dice: “nada, no lo ha tocado” y Paco sorprendido contesta “hombre!! pero si ha sido como la de antes, es penalti igual”, “no es lo mismo” contesta el crack de Pepe, y comienza la discusión. Y es cuando en la obra de Orwell los cerdos imponen su “cuatro patas si, dos patas mejor”. Y es cuando los cerdos, para justificar sus privilegios ,introducen el “todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros”. Y es cuando por arte de magia “nuestros enemigos del este pasan a ser buenos muy buenos amigos,  y nuestros amigos del oeste son ahora malos muy malos enemigos”.

Muy brillante, si señor!!!!

En la actualidad, al igual que en la obra de George Orwell, tenemos múltiples oportunidades de presenciar situaciones caricaturescas donde la Ley de Embudo se muestra implacable. Si se intenta aplicar la Ley entre iguales, es fácil que le manden a uno tomar viento fresco o directamente a la mierda sin pasar por la casilla de salida. Cuando la Ley la aplica el poder, date por jodido. A la parte desfavorecida sólo le queda que tragar con la parte estrecha del Embudo y en ocasiones el derecho a la pataleta. En concluyendo, que al infierno con la Ley del Embudo.

Embudo La Extracción de la piedra de la locura
Embudo en La Extracción de la piedra de la locura. El Bosco

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