Nos encanta Haruki Murakami. Nos hemos leído todos sus libros y nos sigue deslumbrando su capacidad para escribir sobre  nada o sobre el mismo personaje una y otra vez sin cansar. Murakami ha aprovechado hábilmente la seducción que ejerce Japón en Occidente para vender  con gran éxito todos sus libros, en los que incluye elementos propios de su país con otros puramente occidentales. Es un cóctel que ha dado resultados sorprendentes desde el punto de vista literario. Obviamente no todos son obras maestras, pero hay algunas de sus novelas, como Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, que nos dejan sin aliento, literalmente, porque no se puede parar de leer.

Pero esto iba de otros japoneses igualmente fascinantes. El primero de la lista es el flamante premio Nobel, Kazuo Ishiguro.  Nació en Japón pero su familia se trasladó a Gran Bretaña cuando él era pequeño así que es británico y escribe en inglés. Ello no es obstáculo para que hable de Japón continuamente en sus obras. Sin embargo, una de sus novelas más famosas El gigante enterrado se sitúa en la Inglaterra medieval y legendaria que todavía recuerda al rey Arturo y a Merlín. En esta Inglaterra brumosa  habitan seres fabulosos, ogros y monstruos, que conviven con británicos y sajones repartidos en pequeñas aldeas. Una pareja de ancianos, Axl y Beatrice, decide salir en busca de su hijo que partió hace mucho tiempo. No recuerdan a dónde ni por qué. Han perdido parte de sus recuerdos, como el resto de los habitantes de la región, por lo que viven en medio del desconcierto y la incertidumbre, entre una «niebla» que es la que ha borrado su memoria. En su viaje encuentran al último caballero vivo del rey Arturo, Sir Gawain, que tiene la misión de acabar con un dragón hembra que habita en las montañas. Juntos afrontarán peligros y conocerán extraños personajes, atormentados por la culpa y la necesidad de expiar sus pecados. Todos llegarán a un desenlace insólito.

Kazuo Ishiguro de jovenzuelo | Fuente: DavidHarrison

Llama la atención de este libro singular la forma de narración entre la fábula y la épica. A la manera de  cuento fantástico en el que un narrador irónico habla como  cronista medieval o  juglar, bien grandilocuente o rozando la parodia. Ocasionalmente, el relato evoca un sutil aire oriental indefinible que la aleja del medievo europeo donde transcurre la acción y la sumerge en un ambiente insólito.

El gigante enterrado es un libro de viaje, de un viaje iniciático y fabuloso lleno de aventuras extraordinarias. Pero también es una historia de amor incondicional que nos habla de la obligación de mantener los recuerdos y de la necesidad, a veces, de olvidar.

En el fondo de esta novela hay un enigma filosófico y una serie de misterios que no se revelan hasta el final. Algunos la han calificado de experimento fracasado  de novela histórica. Sin embargo, uno de sus  aciertos es, quizás, haber escapado a la clasificación. Es difícil encuadrarla en un subgénero concreto.  Esto es un logro de su autor.

Kazuo Ishiguro
Kazuo Ishiguro | Fuente: NewYorker

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