La última novela de Javier Marías Berta Isla es un precioso ejercicio de lenguaje, una lección de estilo, un alarde de buena escritura.
Las reflexiones se incorporan a las acciones; de manera natural los personajes analizan su vida, la despliegan ante el lector en primera persona o mediante un narrador en tercera persona que se distancia con humor y expresa sus opiniones sin cortarse.
Las circunstancias se suceden, como en la vida, sin control por parte de los protagonistas, condicionando su manera de actuar. Hay fuerzas que manipulan sus vidas y hacen que se conviertan en algo no buscado. El protagonista masculino,Tom Nevinson, se transforma en alguien que no se reconoce a sí mismo. Mientras su mujer, Berta Isla, espera como una especie de Penélope, resignándose a esa existencia provisional.
Como telón de fondo, la historia de España desde los últimos años del franquismo y los inicios de la Transición. Y muchas otras referencias a los acontecimientos históricos del último cuarto del siglo XX, no olvidemos que es también una novela de espías.

Javier Marías
Javier Marías. Fuente: El País.

Voy leyendo la novela con interés. Muchos de los acontecimientos que refleja me son familiares. Me encantan algunas de las alusiones sarcásticas a la falta de profundidad y sentido del mundo actual.
Reconozco la fina estructura de la novela, el giro argumental que va adquiriendo al final, aunque no sea sorprendente. Pero, a pesar de todas sus virtudes y de su exquisita factura, no he conseguido que su lectura me emocione. No he logrado entrar en lo que el autor nos cuenta y creérmelo. No me ha producido esa sensación que he tenido con otras obras que te llegan al corazón. No le he visto el alma.
La sensación de distanciamiento no siempre es perjudicial en una obra de arte, pero en este caso sí lo ha sido para mí. A lo mejor es algo buscado por el autor. ¿Quién sabe?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.