Vale que molan mucho, pero… ¡Qué necesidad! La fiebre del selfie ha alcanzado niveles fuera de lo normal. Ese afán por hacerse unas instantáneas que quiten el sentido lleva a muchos a colocarse en situaciones más que temerarias. Si no, que le pregunten a Angela Nikolau.

Sobre el papel, cualquiera pensaría que a esta fotógrafa rusa le falta algún tornillo. Sin embargo, no se puede negar que parece encontrarse de lo más cómoda en lugares que a nosotros nos helarían la sangre. Efectivamente, la joven es incapaz de resistirse a encaramarse cual monete a los lugares más elevados y peligrosos de cualquier ciudad. Rascacielos, puentes, cornisas… Cualquier lugar es bueno para desatar su alma de cabra montesa. Una vez allí, selfie al canto.

No se puede negar que el resultado de las instantáneas de Angela Nikolau es impresionante. Sobre todo, porque cuando no apuesta por el selfie, el resultado es igualmente sobrecogedor.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.