La nueva propuesta de Guillermo del Toro, La Forma del Agua, ha obtenido trece nominaciones a los Oscar y apunta a ser la película con mejor crítica del director mexicano. ¿Merece tanto la pena? Sí… pero con peros.

Guillermo del Toro es un director peculiar. Más prometedor que efectivo, siempre con proyectos interesantes entre manos, pero que casi nunca llegan a materializarse. Y aún así, cuenta con su legión de seguidores, siempre con las altas expectativas de lo que pueda llegar a hacer. Ojo, considero que se ha quedado cerca unas cuantas veces –El Laberinto del Fauno, por ejemplo-, pero no ha rematado. Tampoco lo ha hecho con La Forma del Agua.

Sally Hawkins y Doug Jones en La Forma del Agua | Fox Searchlight
Sally Hawkins y Doug Jones en La Forma del Agua | Fox Searchlight

Considero a La Forma del Agua una buena película. Cuenta una historia bonita, tiene un buen guión con diálogos bastante interesantes, unos secundarios que le dan profundidad a la historia y que con unas cuantas pinceladas nos definen el mundo exterior, actrices y actores en estado de gracia, una buena realización y planificación… pero, como siempre con Guillermo del Toro, algo falla: la historia de amor se queda algo coja.

La protagonista y el ser se enamoran, pero no entiendo cuándo o cómo pasa. Vale que el amor es algo inexplicable y llega como llega, pero en una película necesito ver ese punto de inflexión, esos momentos que poco a poco van construyendo la historia romántica. Aquí puedo ver una relación de amistad, acciones de humanidad por parte de los implicados, pero en ningún momento veo surgir ese amor más profundo de forma coherente. Es más, da antes la sensación de que es pura sexualidad y calentón que lo que nos quiere vender, algo más etéreo.

Michael Shannon y Nick Searcy en La Forma del Agua | Fox Searchlight
Michael Shannon y Nick Searcy en La Forma del Agua | Fox Searchlight

La estructura tiene bastante que ver en todo esto. Hay demasiada prisa por cambiar de escenario, y no deja que los cimientos de la relación se asienten en ninguno de ellos. Quizás necesitábamos más tiempo entre el ser y la protagonista que se utiliza para desarrollar las historias de los secundarios (que por otro lado, me ha parecido muy trabajada e interesante) y así evitar esa sensación de que se enamoran porque sí, porque así está escrito.

De modo que seguimos sin ver a un Guillermo Del Toro haciendo ese trabajo redondo que todos parecemos esperar de él, pero nos da a cambio una historia sencilla, pequeña, bien escrita y que gustará a muchos. Un pequeño cuento al que le falta cuidado en su estructura y desarrollo de la relación principal, pero que lo consigue paliar un poco gracias al esplendido desarrollo de las subtramas secundarias que conforman La Forma del Agua.

Veremos cómo se le dan los Oscar…

Nota: 7.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.