“¡Say hello to my little friend!”, gritaba nuestro queridísimo Tony Montana en la secuencia final de Scarface. El personaje de Al Pacino decidía enfrentarse a un centenar de asaltantes en lo que se antojaba como una auténtica locura. Por suerte, el bueno de Tony iba hasta el culo de cocaína. De hecho, aquellas secuencias del personaje frente a una mesa llena de montañas de “polvo mágico” son historia del cine.

Efectivamente, el cine tiene sus secretillos. En múltiples ocasiones hemos asistido al momento en el que los intérpretes se ven obligados, por exigencias del personaje, a simular que esnifan cocaína. Cierto es que en rodajes como Easy Ryder o Apocalypse Now ya se encargaban ellos solitos, pero en la mayoría de los casos lo que se utiliza es vitamina D en polvo. Obviamente, ha de tratarse de una sustancia que no resulte perjudicial en ningún caso, ya que es habitual tener que repetir varias veces las escenas. De hecho, la vitamina B o la lactosa en polvo también son compuestos habituales a la hora de ponerse fino filipino.

Leonardo DiCaprio y Jonah Hill en El Lobo de Wall Street
Leonardo DiCaprio y Jonah Hill puestos a lo bestia en “El Lobo de Wall Street”

Llegados a este punto es el momento de hacer una advertencia de seguridad. Y es que, el hecho de que la vitamina D en polvo no sea una sustancia dañina, no significa que puedas inhalarla a lo bruto. Si no, que le pregunten a Jonah Hill. El actor se pasó tres pueblos en su consumo durante el rodaje de El lobo de Wall Street, lo que le provocó una bronquitis de varias semanas. Sea como fuere, hay que pensar que los rodajes de Scorsese eran mucho más nocivos hace treinta años…

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