Hay gente que debería vivir para siempre. El 7 de marzo de 1999, el mundo del cine recibía una sorprendente y dura noticia: Stanley Kubrick había muerto. Con solo 70 años y un talento intacto, el director fallecía de paro cardiaco mientras dormía. A todos nos quedaba la sensación de que a uno de los más grandes directores de la historia del cine (si no el más), todavía le quedaban varias maravillas por regalarnos, lo cual se confirma ahora.

«Stanley quería hacer algo realmente grande y muy personal. Quería poder hacer felices a sus nietos y provocarles carcajadas. Siempre estuvo interesado en hacer su propio Pinocho. Me encargó buscar libros italianos sobre el personaje, porque quería hacer una adaptación fiel a su estilo, dado que había ya numerosas películas sobre el personaje«.

Con estas palabras, Emilio D´Alessandro confirmaba que Stanley Kubrick había decidido centrar sus esfuerzos en llevar al cine a Pinocho con una adaptación marca de la casa. El que fuera asistente personal y gran amigo del director durante tres décadas también aprovechaba para apuntar que la siguiente idea en la agenda del Stanley Kubrick era la de llevar a la gran pantalla la batalla del Monte Casino. El filme se convertiría en una gran producción bélica, centrada en la salvaje y emblemática batalla sucedida en Italia durante la Segunda Guerra Mundial.

Así las cosas, solo nos queda imaginar lo que podría haber hecho el enorme Stanley Kubrick con semejante material entre manos.

3 Comentarios

  1. Me encanta Kubrick, creo que es uno de los grandes directores de cine y además yo soy muy de cine de autor. Pero cometió un error enorme haciendo 2001… una película mal hecha…
    Todavía enfermo cuando dicen que Solaris (la rusa por supuesto) es la 2001 soviética… vaya! que ya quisiera 2001 tener lo que tiene Solaris.

  2. Cómo opinión, es totalmente respetable, Claudia, pero no deja de ser tu opinión. Me disgusta leer opiniones con tono irrebatible como «es una película mal hecha», prefiero leer algo como «a mí me parece una película mal hecha», denota mucho más respeto hacia el resto de opiniones. Supongo que este tipo de actitudes responden a la educación recibida, por lo que no te culpo.
    Saludos.

  3. ¿Por qué se empeña la gente en dar opiniones absolutas y tajantes? ¿No es más constructivo decir <> en lugar de decir <>? En las conversaciones hay que evitar términos absolutos: <>, o tajantes (<>, <>…) etc. Antes de criticar, hay que reflexionar para ver si nuestra crítica la efectuamos por bien del objeto criticado o para nuestro desahogo, lucimiento u otra razón. Es muy fácil ser educado, no cuesta nada.

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