El ser humano es una “maravilla”. Si en algún momento habíais creído que ya sabías hasta donde llegaba la capacidad de nuestra especie para la infamia más absoluta, eso es porque no todavía no habíais tenido el placer de pasaros por una moda muy extendida a finales del siglo XIX y principios del XX en muchísimos países: la de los zoológicos humanos.

En el corazón de Europa, a medida que se iban ampliando los límites del mundo y explorando nuevos territorios, la clasificación de razas, considerando una superiores a las otras, ganaba cuerpo. Mentes “brillantes” decidían que unos humanos eran mejores que otros, lo que tantos disgustos nos ha dado a lo largo de la historia y que, principalmente en Francia, Bélgica y Alemania, alcanzaba un nivel bochornoso.

zoológico humano

Indígenas de todo tipo eran presentados en jaulas o detrás de barrotes, como si de animales se tratase. África, Sudamérica y ciertos puntos de Oceanía eran los lugares ideales para dar con estas personas que pasaban a exhibirse ante las élites que las observaban con una mezcla de intriga y desprecio.

zoológico humanoLo que Moctezuma hacía en Méjico con enanos o albinos y que Estados Unidos reproducía con indios, alcanzaba enorme popularidad entre 1875 y 1935 en Europa. París, Muchich, Briselas, Berlín… Puede parecer increíble, pero incluso en la Expo 58 de Bruselas se exhibieron familias africanas en jaulas, pasándose por sus partes nobles la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Una auténtica vergüenza para sociedades que se las daban de avanzadas y cultas mientras montaban estos infames zoológicos humanos. No conviene nunca olvidar lo que podemos llegar a ser…

Niña Expo Bruselas zoológico humano

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.