Que nos perdone el Ministerio del Tiempo, pero es que esto tiene tela. Desde que el mundo es mundo, los primeros homínidos pobladores de la península ibérica venían reclamando un salto de calidad en la televisión española. Mucho tiempo mirando con envidia la evolución de las series en medio planeta empezaba a hacer mella en nuestro ánimo. Y es que la edad de oro de la ficción televisiva estaba consiguiendo esquivar nuestro país con suma habilidad.

Pues bien, nuestro momento ha llegado. Y es que La Peste es la serie que tantísimo tiempo habíamos esperado. La “elegida” que viene a salvarnos. Crematorio, El Ministerio del Tiempo y Vis a Vis ya habían demostrado que no era un problema de falta de talento. Aquí se había acostumbrado al público a consumir productos de discutible calidad. Comprensible, ya que daba la sensación de que todas las cadenas tenían un pacto no escrito de no subir el nivel. Ante la falta de una oferta aceptable, había que conformarse con la infamia.

La Peste serie

Se acabó. La Peste es una serie que firmaría cualquiera de las grandes cadenas del mundo. Movistar+ apostaba por el enorme Alberto Rodríguez (Grupo 7, La Isla Mínima) para hacerse cargo de una ficción que acaba de plantarse en nuestros hogares y a la que resulta difícil ponerle pegas. Ese centro mundial que era Sevilla en el Siglo XVI se convierte en el marco ideal para desarrollar una historia cargada de intriga y sutilezas. Todo funciona a las mil maravillas en una serie que ha conseguido hacernos creer en un futuro esperanzador.

De momento, son seis los episodios que La Peste nos pone sobre la mesa. Puede ser prematuro apuntar a que estamos ante la mejor serie que ha dado la televisión española, pero a poco que mantenga el nivel…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here