La gran apuesta de Amazon Prime Video en su llegada a España para este año ha resultado un bluf con potencial totalmente desperdiciado y un desastre en términos de guión. Analizamos “American Gods”.

Nos vendieron que American Gods (2017-) iba a ser el “no va más”. Estaba Bryan Fuller, crador de Hannibal y Pushing Daisies detrás. Tenía un gran presupuesto y libertad plena. Era una apuesta fuerte de la producción propia de Amazon. Iba a ser LA SERIE. ¿Con qué nos encontramos? Con una puerta estrellándose contra nuestras narices. Encima, una puerta hortera y sin nada de miga.

Czernobog (Peter Stormare) en una de las mejores escenas de la serie.
Czernobog (Peter Stormare) en una de las mejores escenas de la serie.

Vamos a resumirlo bastante: American Gods es una serie visualmente llamativa, pero excesiva y con un desarrollo bastante pobre. Al final no deja de ser una serie B con una libertad creativa enorme en lo que respecta al apartado visual, y aún así hay más fotografía hortera que verdadera belleza. Hannibal, del mismo showrunner, contiene mucha más elegancia y maestría que esta serie en tan sólo los momentos iniciales de su segunda temporada, que no pasa de ser un divertimento sin un rumbo claro (o con demasiado relleno para alargar el desarrollo unas cuantas temporadas más).

Aparte, y ya entrando en terrenos más subjetivos, el tratamiento que hace de la religión es superficial a más no poder, algo realmente inexplicable teniendo en cuenta la temática de la serie… Hay unos cuantos temas brutales en la mesa: los distintos dioses de la historia, la falta de fe, la decadencia moral, el concepto tan vanidoso y egoísta de un dios que necesite la adoración para vivir, el nuevo mundo con nuevos dioses totalmente opuestos a los que existían hasta ahora… pues pasa sobre todos ellos de puntillas y de forma bastante lamentable.

Shadow Moon (Ricky Whittle), Wednesday (Ian McShane) y el conejo de pascua en una de las peores escenas. Horror.
Shadow Moon (Ricky Whittle), Wednesday (Ian McShane) y el conejo de pascua en una de las peores escenas. Horror.

Sinceramente, se me quitaron las ganas de seguir viendo la serie desde aproximadamente el capítulo cuatro, pero la aguanté hasta el final por ver si la cosa avanzaba. No sólo no lo hizo, sino que nos dio un capítulo final desastroso, aún más hortera de lo normal y totalmente insuficiente.

Por mi parte, ya no tengo tanta paciencia como antes. Me esperaré a ver qué críticas surgen de la segunda temporada para plantearme darle una nueva oportunidad. De momento, no tengo mucha fe en esta religión.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.