Vamos a ver, Justin. De verdad que yo a tope contigo. De hecho, haces Filthy y no te hago ni artículo, por no herir. Haces Supplies y Say Something y te lo agradezco. Pero vuelves  y me sacas la roña esa de vídeo, y de tema si me permites, de Man Of The Woods y claro, todos tenemos nuestro límite.

Aún así, como siempre, yo pensaba para mis adentros que en la Superbowl pues ya… no sé, te ibas a redimir completamente, lo ibas a reventar. Vale que no hace falta enseñar el pecho ni la chorra de nadie como ocurrió en 2004.

pecho Janet Jackson Superbowl
Superbowl 2004. Janet Jackson y Justin Timberlake

Sin embargo, me encuentro con un espectáculo que tiene mucha producción (si quieres no, si quieres sales solo con un foco) pero que se basa en unos extras absolutamente hipervitaminados, en unas coreografías muy regulares y en un despliegue técnico perfecto. Es decir, no emociona e incluso apenas entretiene.

Vale que sacas un holograma de Prince que tiene su gracia y polémica incluida y que, desde luego, está mega medido cada paso y ahí no ha habido fallos pero es un espectáculo pobre para llevar el nombre de la Superbowl al lado. Kendrick Lamar en los Grammy de este año o P!nk en cualquier actuación (menos la de los Grammy de este año) son mucho mejores “performances” que esta y eso no puede ser.

En cualquier caso, la gente en redes se ha cebado mucho más que yo ahora mismo. Os invito a que os déis una vuelta. La parte del niño al final sobre todo ha sido mágica. Igual Justin Timberlake está ya tan pasado de vueltas que le da igual todo y sólo buscaba echar la tarde, tirarse unos selfies y reivindicar los looks feos aún en eventos importantes. Si es así, a tope contigo. Os dejo un par de tweets sobre lo del niño que para mi son mejores que el show.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here