Desde luego, Walk on Water es un tema que está perfectamente ejecutado. Eminem tira bien línea tras línea al igual que los planos se suceden con buena fotografía y fluidez. Si quieres entrar en el detalle de las letras, te las traducimos aquí. Sin embargo, hay un cierto recuerdo, como una queja infantil, aunque muy humana, detrás de todo. Yo, Marshall Mathers, ya he dado todo lo que tenía que dar y ahora me dedico un poco a recordarlo; sentimiento que se confirma con el final del vídeo y del tema con ese: “Bitch, I wrote Stan“.

El vídeo no provoca nada a pesar de su exquisita realización. La colaboración de Beyoncé es prácticamente anecdótica. Porque dicen que es Queen B, que bien podía ser cualquier otra. La parcelita de canción que tiene y la importancia en la misma es hasta insultante.

Eminem es una referencia en provocación, descaro, rebeldía y veneno, si me quitas eso, dame al menos una canción emocionante como Mockingbird o When I’m gone; en lugar de eso nos da un descafeinado, un tema que se habría quedado en descartes en sus buenos discos. Entiendo que tiene 45 años, que lleva siendo un icono mundial y un multimillonario los últimos 15, es normal estancarse, pero cuando tienes a Jay Z haciendo un discazo o a Kendrick reinventando el audiovisual en 2017… no puedes sacar este vídeo. No tiene sentido y particularmente, me da un poco de pena. En cualquier caso, ya hemos visto a Marshall reinventarse otras veces, no hay por qué dudar de que lo vuelva a hacer de nuevo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here