Con su nuevo disco, “Antigua y Barbuda”, Ángel Stanich colocó su nombre entre lo más destacado del indie-rock español. En el concierto, celebrado el pasado día 23 de diciembre en la Cueva del Jazz –Zamora- nos demostró que su éxito no puede más que crecer.

 

Estas Navidades han traído sorpresas muy agradables en varios puntos de la geografía peninsular. Y no estoy hablando del muy siempre “repartido” premio del Gordo, sino de los varios conciertos que Ángel Stanich ha estado regalando. Y mi ciudad fue una de las agraciadas.

El típico “volver a casa por Navidad” no puede ser más agradable que cuando tienes un conciertazo esperándote. Cita ineludible, teniendo en cuenta que Ángel Stanich viene demostrando ser uno de los artistas con más personalidad del indie español. Y sé que estamos muy acostumbrados a leer este tipo de frases dirigidas a todo tipo de artistas, pero su peculiar voz y sus talentosas letras, hacen que este tipo de presentación esté más que justificado.

Su concierto, de casi dos horas, se repartió entre lo bueno y lo excelente. Increíble demostración de talento y capacidad para convertir cada uno de sus temas en himnos para una noche perfecta. Lo que en casa son canciones de irónicas y actuales letras, dignas de oír (y reír), en la sala se convierten en “hitazos” bailables de alta calidad.

Concierto Ángel Stanich en La Cueva del Jazz -Zamora- | Fuente propia
Concierto Ángel Stanich en La Cueva del Jazz -Zamora- | Fuente propia

En su setlist no hubo hueco exclusivamente para los temas de su nuevo trabajo, sino que dejó gran espacio para lo antiguo. Selección perfecta que hizo que viéramos en directo Hula Hula, Un día Épico o Carbura. Pero, especialmente Señor Tosco, que alcanza especial trascendencia cuando se oye en los días de la celebración nacional del cuñadismo.

Después de esta exhaustiva primera tanda de temas vino un bis épico. Con cinco nuevos hits que lo convirtieron en un concierto dentro de un concierto, y en el que no pudimos parar de saltar.

No faltó en esta última tanda Mátame camión, esa primera canción en la que ya se presentaba como hombre parco en palabras (“¿Qué dirá la prensa, si no haces entrevistas?. -Que digan lo que quieran. Acaso hay un motivo por el que deba retractarme, de este amor tan repentino, por inmolarme”). En su directo no hizo más que demostrar que lo es: pocas palabras, pero suficientes para atisbar ese “chanantismo” generacional que seguro comparte con Javier Vielba (Arizona Baby/Corizonas). Amistad, por cierto, de la que surgió el inicio de su carrera y de la que esperamos vuelvan a surgir nuevos trabajos.

La gira de este artistazo va a continuar con multitud de citas, por lo que no podemos más que recomendar que no dejéis pasar la oportunidad de verle. Aunque os avisamos que deberéis ser rápidos, ya que va dejando “Sold outs” allá por donde va. También podréis ver su concierto en varios de los festivales más importantes del país. Entre otros, Mad Cool y Sonorama ya han confirmado su presencia. Tenemos pepinaco para rato.

 

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