Ángel León se hace con la tercera estrella en su restaurante Aponiente, una suerte para los que se dedican a la profesión gastronómica. Pero más suerte la mía que tuve la oportunidad de vivir en primera persona la experiencia gaditana.

Un viaje o escapada a Cádiz suele ser un buen plan. Siempre he dicho además que creo que sus playas son de las mejores de España. Son amplias, limpias y tienen unas puestas de sol que son capaces de removerte por dentro.

Y suena a tópico pero, lo bien que se come en Cádiz. Que sí, que estoy de acuerdo que en Madrid también pero eso de tener el mar al lado es otro level.

Vista de la ciudad de Cádiz

Mi última escapada fue sobre todo para ir a Aponiente. Me enamora ver cómo Ángel León habla del pescado, cómo lo trata, cómo limpia y lo corta. Creo que eso está impregnado en su cocina.

Sin llegar a la ciencia ficción, me recuerda a la película  Cómo agua para chocolate donde Tita, la protagonista era capaz de transmitir las emociones a través de sus platos y hacer que sus comensales riesen, llorasen o se vieran rodeados por un halo de sensualidad que no podían controlar. Creo firmemente que cuando preparas algo con cariño, entrega y  seguridad, eso se nota en el plato.

Entrada principal del Restaurante Aponiente

Desde que entramos por aquella puerta de cobre oxidada fue como una obra de teatro en la que ser uno más y donde no importaba que no te supieras el papel porque te irían llevando de un lado al otro todo el elenco que allí trabaja cada día. ¿No os encanta ver a los camareros salir con los platos en alto en fila y al mismo paso? ¡Es como natación sincronizada!

Historia de una vieja salina, Ángel León esperando en la puerta para darte la bienvenida y hasta una bióloga contando cómo se hace el embutido marino. Cada plato una sorpresa, una textura, un sabor diferente. ¿Cómo puede ser que el sabor a mar tenga tantos matices? , ¿Y cómo se le puede ocurrir a alguien comerse el plancton? Bendita locura la tuya, Ángel León.

Vista desde el restaurante a la salina

Que no os haga falta una excusa para hacer una visita a esta maravilla de restaurante. Abstenerse los que no seáis muy de pescado o marisco, definitivamente este no es vuestro lugar.

Para los sabor-a-mar-holics, os dejo con los platos que fueron mis favoritos: Tortillita de camarones, Royal de erizos y caviar, Ensalada de ostiones, Homenaje a Huelva y Arroz con plancton y cañailla. ¡Buen provecho!

Tortillitas de camarones
Tortillitas de camarones
Royal de erizos y caviar
Royal de erizos y caviar
Homenaje a Huelva
Homenaje a Huelva
Arroz con plancton y cañailla
Arroz con plancton y cañailla

 

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