Siendo considerada la exposición que mejor representa el periodismo visual, elegir la fotografía finalista del World Press Photo 2017 más impactante no resulta un trabajo fácil. Ahora bien, precisamente por eso, cualquier elección no dejará indiferente a nadie.

Hossein Fatemi lleva 15 años fotografiando Irán, mostrando las peculiaridades más desconocidas de la vida cotidiana de su país de origen. Sus imágenes han sido galardonadas en la edición de este año con el 2º premio de la categoría “Proyectos a largo plazo”.

Me decanté por esta fotografía de Hossein Fatemi por la devastadora sensación que me produjo al verla. Impacto. Imponente entre las imágenes que la rodeaban. Un potente duelo de contrastes entre el gesto de amor de unas manos entrelazadas y el horror de un ahorcamiento en público.  Lo mejor (o peor) de todo es que sea considerado algo representativo de la vida cotidiana de Irán. En este sentido, el conocimiento tan cercano sobre la gente y la cultura iraní de Fatemi le permite saber perfectamente qué momentos mostrar y de qué manera.

Foto de la exposición | Fuente propia

Cuando la miré por primera vez, solo pude pensar en la barbarie que resultan las ejecuciones en público y me pregunté cómo es posible que eso siga existiendo como algo cotidiano. Al no dejarte indiferente, la imagen incita a saber un poco más sobre la historia que hay detrás. Para mi sorpresa, tengo que confesar que cambié mi primera opinión en gran medida cuando leí su descripción.

Esta fotografía nos muestra la ejecución de Mohammed Bijeh en 2005, apodado “The Vampire of the Tehran desert”, asesino en serie que violó y asesinó al menos a 20 niños iraníes. Dicho así, parece que se tratara más de una película, pero ya sabemos que la realidad siempre supera la ficción.

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