Recuerdo una chica en gimnasia deportiva que sufrió un bloqueo. Lo he visto unas muchas veces: el profesor grita, llanto, grita más, y luego se tira hasta el final muerto/a de miedo o se abandona. Nadie te consuela, te tranquilizas y vuelta al trabajo. Y mejoras. Y a veces cicatrizas y otras no. Como estos, innumerables casos detrás de éxitos olímpicos y pequeños gimnasios de un pueblo. Esta característica disciplina propia del arte y el deporte (que para mí en muchos casos son lo mismo) casi podría darse en el set La chaqueta metálica. La cara del deporte y el arte es a veces oscura. Foxcatcher, I Tonya  tratan el drama deportivo con profundidad y dinamismo. Y como diría J.K Simmons en Whiplash: No hay dos palabras más dañinas en el idioma que “buen trabajo”. La dulce madre de Tonya estaría de acuerdo.

WHIPLASH – 2014 – JK Simmons as Fletcher

La presente comedia negra hace fluir esta película sin lagunas. Basada en hechos reales mediante entrevistas, abre con los protagonistas en dichas entrevistas. Prometen personajes casi farsescos que, en realidad, no pierden un ápice de verdad. Los actores saben lo que se hacen y la tragicomedia es el resultado de ello. Así lo demuestra la ganadora de, en este caso, un merecido Oscar, Allison Janney.

Allison Janney en I, Tonya

Antes de ver la película me preparo y me nutro de unos cuantos vídeos de la famosa patinadora. El personaje sin duda es atractivo para cualquier actor. Organiza un pollo porque los patines le fallan. Para una competición entera entre llantos. No puedo evitar admirar la valentía de echarse a la pista luchando por su turno, y a la vez el egoísmo de parar una competición entera sin ruegos,pero con exigencias. Pero una vez más ¿Es esta la verdad o la verdad de los medios filmando? Mi curiosidad está en marcha y quiero saber más de esta historia. He de decir que esta primera impresión acabara siendo solo eso, una primera impresión.

Margot Robbie en I, Tonya

Para amantes del deporte y el arte, pasiones fácilmente corrompibles, esta película traerá ecos. He llegado a escuchar genios de este ámbito decir que cuando alcanzan el zenit de su profesión, encuentran un hueco en otro oficio, y se dedican a ello en pos de no acabar odiando su pasión. Que pasa a ser un hobby. No quieren que la explotación acabe con su historia de amor.  Y eso en mi opinión es un asesinato del alma. Tonya es maltratada y exprimida por su madre desde los 4 años, ni siquiera puede relacionarse con sus compañeras, son sus enemigas. Con lo cual su pasión se convierte en un territorio hostil, lleno de odio y envidia.

Margot Robbie en I, Tonya

Olvidando el CGI cuando patina, donde la cara de Margot Robbie es un póster pegado a la patinadora real, esta película está  inteligentemente rodada. Con las ideas muy claras. La historia se aborda desde la comedia negra para  distanciarte. Debes mirar con opinión crítica esta tragedia de ídolo juvenil. Para ello, los actores rompen mirando a cámara y hablando con el punto de vista del presente mientras actúan la situación pasada. De esta manera tú puedes opinar y valorar sin dejarte llevar por la emoción. Probablemente no necesites pañuelo pero si un rato para pensar si tú has participado de este crimen alguna vez o lo has experimentado.

I, Tonya – Margot Robbie and Lisa Kaye Kinsler

Atraída por una historia en la que supuestamente una estrella del patinaje manda a su marido a partirle una pierna a su rival. Un perspicaz Craig Gillespie, hace a la protagonista dirigirse al patio de butacas para acusarte de que a eso viniste, ¡Morbosos todos! . Ahí das con la razón del filme. Una niña abandonada y maltratada desde su infancia que busca ser amada, pero no sabe qué es eso del amor. El primero que dice las palabras (su marido), resultan estar cargadas de toxicidad, violencia y dependencia. Se perpetúa una maldición que en boca de su madre es una bendición.

Tonya Harding en rueda de prensa.

La llamada bendición o sueño americana, que lleva a la cima, el don del éxito es suficiente para justificar y eclipsar actos deleznables. Porque ganar lo es todo, ser una estrella sobre un fondo azul y rojo. Una estrella que, tan pronto brilla; es apagada por no alumbrar lo suficiente. Este mal acosa con más violencia a mi generación. Ver subir es interesante pero ver caer no tiene precio. Él / Ella no son perfectos y en algún momento deben demostrarlo, cuando obtenga la última gota  será un buen momento. La metáfora es descrita al final de manera tajante y brillante. La comparación del triple salto de la patinadora con la subida y caída de su carrera, alternado con ella boxeando como si la gente quisiera verla sangrar más y más, nos muestra como la reacción eufórica de la gente es la misma para el éxito o el fracaso de otros. “Quieren alguien a quien amar y a quien odiar”. Y esta es la historia de uno de esos alguienes, que casi siempre están sedientos de un amor que no han conocido jamás.

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