Puede que suene extraño, pero hubo un tiempo en el que David Hasselhoff se convirtió en uno de los grandes iconos de Marvel. Cierto es que, a día de hoy, sus papeles se limitan a cintas de Serie B, pero hubo un tiempo en el que sus carreras por las playas de Santa Mónica hacían que se le cayese la baba a medio mundo. Efectivamente, Los Vigilantes de la Playa y El coche Fantástico convertían David Hasselhoff una de las grandes estrellas televisivas de los años 80 y 90. Así, aprovechando los últimos coletazos de su estrellato televisivo, el actor se enrolaba en un proyecto de lo más extravagante.

Objetivo Manhattan (Nick Fury: Agent of Shield)

A día de hoy, pensar en Nick Furia es pensar en Samuel L. Jackson. El actor se convertía en uno de los grandes iconos del universo cinematográfico de Marvel gracias a una sensacional recreación del personaje. Un detalle que casi nos ha hecho olvidar que hubo un día en el que David Hasselhoff fue Nick Furia.

Corría el año 1998. Por aquel entonces, el cine de superhéroes no terminaba de despuntar. Salvo contadas excepciones, cada proyecto terminaba en fracaso creativo y económico. Sin embargo, el productor Ari Arad no perdía la fe. Su apuesta para la elaboración del libreto resultaba de lo más curiosa, ya que el elegido no era otro que David S. Goyer. Un guionista con poca experiencia se hacía cargo de un proyecto que resultaba infame. Poco podíamos imaginar que, años después, se encargaría de los libretos del Batman de Nolan. El televisivo Rod Hardy asumía la dirección de una película que apostaba por David Hasselhoff como protagonista. ¿El resultado? Pues… Esto… Mirad el tráiler y juzgad vosotros mismos.

Efectivamente, se antoja complicado hablar del filme sin herir sensibilidades. Lo único que podemos decir es que Objetivo Manhattan (Nick Fury: Agent of Shield) se convertía en un telefilme infame (vaya, pues al final nos hemos puesto faltones).

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