Como buen asturiano cinéfilo, una de mis citas anuales imprescindibles es el Festival Internacional de Cine de Gijón (“FICX”). Ahí va un repaso de lo que he visto este año.

Fotograma de Lerd, A Man of Integrity (Mohammad Rasoulof, Irán)
Fotograma de Lerd, A Man of Integrity (Mohammad Rasoulof, Irán)

La semana en el que se celebra el “FICX” parece que el sector cultural asturiano se paraliza. Es alucinante ver cómo sigue moviéndonos año tras año en busca de un cine que no suele llegar a la provincia y que tiene más seguidores de lo que parece. Siempre tendremos un espacio para esas propuestas diferentes y con algo que decir que tan poco se prodigan en las salas comerciales.

He visto menos películas de las que querría, pero aún así he tenido una buena ración de cine independiente. He encontrado auténticas maravillas y algún que otro bodrio (curiosamente premiados por el jurado), algo habitual en este tipo de festivales y sobretodo en el “FICX”. Aquí os dejo un pequeño resumen de todo lo que he visto:

Western (Valeska Grisecach, Alemania): drama sobre inmigración desde un punto de vista diferente: unos alemanes que van a Bulgaria a abrir una central hidráulica y se creen los reyes del mundo (menos el protagonista, que encuentra un nuevo hogar). Contemplativa, pero atrapa. Promete más de lo que acaba dando, pero tiene unos cuantos momentos de cine puro. Un 7.

Beach Rats (Eliza Hittman, EEUU): drama indie muy típicamente americano sobre un cani neoyorkino descubriendo su sexualidad. Brocha gorda en muchos momentos, y clichés por doquier. Se deja ver. Un 6.

En Attendant les Barbares (Eugène Green, Francia): huid de ella. Infumable. Pretenciosa y vacía a la vez, soponífera, sin nada que rescatar. Todos los clichés jodidos que se le achacan al cine “gafapasta” concentrados en una película. Terrible. Un 2,5. (Adivinad qué película ha ganado el gran premio).

Lucky (John Carroll Lynch, EEUU): el último papel protagonista de Harry Dean Staton. Una despedida que parece hasta planificada. Sencilla, profunda, accesible, optimista y preciosa. Muy recomendable para todo el mundo. Un 8.

Until the Birds Return (Karim Moussaoui, Francia): varias historias en la Argelia actual cruzándose entre si y retratando al país en distintas posturas. De ritmo pausado, pero atrapa mucho. De las mejores. Un 7,5.

Lerd, A Man of Integrity (Mohammad Rasoulof, Irán): mi favorita hasta la fecha. Lo que empieza con un drama rural se va convirtiendo en un thriller crítico con la corrupción iraní. Giro final brutal. Mi favorita. Un 8,5.

Destinos (Stephan Komandarev, Bulgaria) : de nuevo, historias cruzadas de varios taxistas y sus pasajeros por las calles de Sofia, en Bulgaria. Genial ritmo, muy entretenida y muy bien construida. Alguna historia es un poco excesiva, pero el balance final es estupendo. Un 7,5.

On the Beach at Night Alone (Hong Sang-soo, Corea del Sur): película basada en diálogos y que avanza con ellos. Me parece interesante cómo muestra la evolución de la protagonsita, pero realmente no conecté con ella excepto en un par de escenas (muy bueno el reencuentro con el director). Un 5,5/6.

Patti Cake$ (Geremy Jasper, EEUU): película “independiente” de estudio. Empieza con una propuesta simpática, pero rápidamente empieza a hacer usos de clichés hasta que, en el tramo final, tira todo pro el retrete, destroza a los personajes y se vuelve predecible a más no poder. Un 4.

Harry Dean Staton en Lucky.
Harry Dean Staton en Lucky.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here