Es indiscutible que Santiago Calatrava ha sido uno de los arquitectos más aclamados y solicitados de las últimas décadas.

 

Sus obras han ido poblando distintas ciudades en todo el mundo con un estilo muy personal. Está Influido por múltiples factores que van desde la arquitectura gótica hasta Jørn Utzon, arquitecto danés conocido por su proyecto de la Ópera de Sidney.

La realidad de los proyectos del arquitecto Calatrava es que cumplen estéticamente lo que se espera de una obra contemporánea: eternidad y monumentalidad. Justo lo que le demandan los carpichosos organismos públicos.

Auditorio de Tenerife "Adán Martín".
Auditorio “Adán Martín”, Santa Cruz de Tenerife. | Fuente CC

Pero claro, a los edificios públicos se les presuponen tres principios: la Belleza (Venustas), la Firmeza (Firmitas) y la Utilidad (Utilitas). Esto lo dijo Vitruvio en ‘De Architectura’, tratado del año 15 a. C. Tampoco hay que ser crueles y decir que el señor Calatrava no cumple alguno de estos principios, pero desde luego encontramos bastantes edificios públicos firmados por él, que no cumplen la triada Vitruviana al completo.

Puente de Lusitania, Merida.
Puente de Lusitania, Merida | Fuente CC

En el proceso de elaboración de un proyecto hay una frase que por lo general se repite en los estudios de arquitectura: “Vaya, el papel lo sostiene todo, ¿eh?” En los planos todo es posible pero la realidad es que no siempre la belleza ayuda a la funcionalidad y la durabilidad de los edificios y ahí, en esa precisa y difícil línea, es donde un buen arquitecto debe saber moverse.

Las numerosas obras del arquitecto serán recordadas, aunque desgraciadamente no por lo que se esperaba.

 

El despilfarro económico y los sobrecostes han sido la tónica general en todas las ejecuciones.

  • Valencia y la locura de “la Cuidad de las Artes y las Ciencias”, una completa locura de cifras.
  • El “Intercambiador de transportes de la zona cero” en Nueva York duplicó su coste previsto.
  • ‘El Centollu’ multiplicó por cinco el presupuesto inicial, a los asturianos se les atragantaba la sidra al oirlo. Este caro apodo al “Palacio de Exposiciones y Congresos Ciudad de Oviedo”, nombre oficial del edificio, terminó quedándose como nombre popular.
Palacio de Exposiciones y Congresos de Oviedo. "El Centollu".
Palacio de Exposiciones y Congresos de Oviedo. “El Centollu” | Fuente: Palladium Photodesign

La resbaladicidad y la mala accesibilidad.

Estos son problemas de uso que han surgido en alguno de sus famosos puentes. El arquitecto se ha tenido que ver más de una vez en los tribunales con diferentes organismos públicos y promotores. La lista es inmensa, cito sólo tres ejemplos:

  • Puente peatonal del Campo de Volantín de Bilbao, conocido comúnmente como Zubizuri. El ayuntamiento posteriormente cambió las losetas quebradizas y unió esta estructura con otra pasarela de Arata Isozaki, arquitecto japonés. Estos cambios no le parecieron muy bien al arquitecto que demandó al ayuntamiento por alterar su obra.
Zubizuri. Puente peatonal del Campo de Volantín
Zubizuri. Puente peatonal del Campo de Volantín, Bilbao | Fuente CC
  • El puente de Vistabella en Murcia. El ayuntamiento ha tenido que colocar una moqueta para evitar el deslizamiento. Está claro que no es una solución aceptable, ya que necesita un mantenimiento demasiado habitual.
  • Puente de la Constitución, Venecia. Este puente tiene acceso mediante una rampa de cristal con escalones, no muy buena idea para la accesibilidad en silla de ruedas.
Puente de la Constitución , Venecia.
Puente de la Constitución , Venecia | Fuente: Christoph Radtke.

Como remate, los mecanismos inútiles o imposibles:

  • La maquinaria del “Obelisco de la Caja” en Plaza de Castilla en Madrid después de sus primeros días en funcionamiento comenzó a dar problemas y desde entonces permanece parado.
  • La cubierta del “Palacio de Exposiciones y Congresos Ciudad de Oviedo” también se ejecutó para que pudiera abrirse y cerrarse en función del tiempo pero la promotora decidió dejarla fija tras una mala ejecución de las soldaduras.
  • El techo móvil del Intercambiador de Nueva York directamente se descartó por el coste desorbitado.
Obelisco de la Caja, Madrid.
Obelisco de la Caja, Madrid. | Fuente CC

Lo efímero y lo poco funcional en las obras públicas es algo que no nos podemos permitir como ciudadanos.

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